Consulta y relevamiento de puestos
Nos contás cuántas personas hay que vestir, qué áreas cubren y en qué condiciones trabajan. Si es atención al público, administración o servicio, la prenda cambia. Pedimos una lista de tallas aproximada y una referencia de uso: jornada de oficina, turnos rotativos o movimiento constante.
Definición de tela y modelo
Con el relevamiento en mano proponemos popelina para blusas camiseras, microfibra para trajes sastres o tela reforzada para guardapolvos. Enviamos muestrario físico en tonos crudo, perla y carbón para que veas la caída y la opacidad antes de decidir. Acá se define también el tipo de costura de refuerzo según el puesto.
Muestra patrón y aprobación
Confeccionamos una prenda muestra con las medidas reales del lote. La revisás en persona o por foto, marcás ajustes de largo, sisas o bastilla, y recién ahí avanzamos. Este paso evita repetir errores en cientos de unidades y deja un registro del tono exacto para futuras reposiciones.
Producción del lote completo
Cortamos y cosemos por tandas manteniendo la misma ficha técnica de la muestra. Controlamos solidez del color entre piezas y verificamos costuras en puntos de esfuerzo. Si el pedido mezcla áreas administrativas y de servicio, separamos por grupo para no confundir tallas ni modelos.
Entrega y reposición
Coordinamos la entrega en Asunción y Gran Asunción, o despacho al interior según el volumen. Dejamos ficha de tela y muestra patrón archivadas para que la próxima reposición mantenga el mismo tono y corte. Si necesitás ampliar el pedido más adelante, partimos de esos datos, no de cero.